España recordó el asesinato de Miguel Blanco

ESPAÑA

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Foto: Cristina Cifuentes*

Lectura: 5 minutos

El 10 de julio de 1997 España se paralizaba con la noticia. La banda terrorista ETA había secuestrado a un concejal del conservador Partido Popular, Miguel Ángel Blanco, en la pequeña localidad de Ermua. Dos días más tarde apareció muerto con dos balazos en la nuca.

Han pasado 25 años, ETA ya no existe, pero el recuerdo de Miguel Ángel Blanco sigue todavía muy presente en la sociedad española, particularmente debido a la alianza del Partido Socialista que gobierna el país asociado con la ultraizquierda de Podemos, que rechaza condenar el atentado como al grupo terrorista.

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha sostenido este domingo en Ermua (Bizkaia) que lo «mínimo» que se puede exigir al partido EH Bildu ─supuestamente defensor de ETA─ es que condene los asesinatos de la banda terrorista.

Dos actos separados se llevaron a cabo en la capital madrileña, el sabado del PP y al día siguiente otro oficial con la presencia del Rey Felipe y del presidente del gobierno Pedro Sánchez. El PP rechazó concurrir al acto, donde el gobierno se sostiene gracias al acuerdo con Podemos.

Feijóo ha vuelto a reivindicar, como hizo en Ermua, la Transición, la democracia y la Constitución, y ha destacado que el discurso del rey en el homenaje a Blanco ha sido «tan claro, nítido, gráfico y brillante» que el «99,9 por ciento de los españoles» no le encontrará «ni una tacha ni raspadura».

«Marimar Blanco, los miembros del PP y yo hemos venido a este acto por respeto a la Casa Real y nos vamos muy satisfechos de acreditar que tenemos un rey de todos con el objetivo de asegurar la democracia y a Constitución», dijo el presidente del PP al que todas las encuestas estan dando ganador en una eventual eleccion general.

«Aceptamos que somos militantes de ETA y no vamos a parar en la lucha por la libertad de Euskadi». Fueron las palabras que pronunció Francisco Javier García Gaztelu, «Txapote», y su pareja Irantzu Gallastegi, «Amaia», en el juicio por el asesinato de Miguel Ángel Blanco.

Dieciséis años después ambos siguen en prisión sin mostrar ningún arrepentimiento.

Son los autores del secuestro y asesinato del concejal del PP en Ermua el 12 de julio de 1997 que continúan cumpliendo pena por este y otros crímenes del comando Donosti que ejecutó a Blanco y en el que también participó José Luis Geresta, «Oker», que no llegó a sentarse en el banquillo, ya que se suicidó de un disparo en 1999 en las afueras de Rentería (Guipuzkoa), pegado a la frontera francesa, días después de la detención de Gallastegi en Francia.

Además de estos tres etarras, fue condenado a 25 años el exconcejal de HB en Eibar Ibon Muñoa por colaboración al dar refugio a los tres miembros del comando. Está en libertad desde octubre de 2020.

La sentencia de la Audiencia Nacional que condenó en junio de 2006 a Francisco Javier García Gaztelu alias Txapote a 50 años por el asesinato de Miguel Ángel Blanco, de 29 años, concluyó que fue este etarra, con 31 años, quien apretó dos veces el gatillo y acabó con su vida.

La sentencia justificó la pena máxima por la extrema gravedad de los hechos y por la actitud de él y de su compañera que, durante el juicio, mostraron una «absoluta indiferencia y desprecio» y sin el menor signo de compasión o arrepentimiento.

Txapote acumula condenas que alcanzan los 500 años en prisión. Al asesinato de Blanco se suman en su historial sangriento una decena de muertes como las Gregorio Ordóñez, Fernando Múgica, José Luis López de la Calle o Fernando Buesa y su escolta.

Lleva prácticamente dos décadas encarcelado desde que el 22 de abril de 2001 fuera detenido en Francia que lo entregó a España a finales de 2005 para ser juzgado por una decena de atentados.

Mientras gobernó en Francia el presidente socialista François Mitterrand, España no consiguió que extraditaran a los etarras que gozaban de impunidad después de cometer asesinatos y refugiarse cruzando la frontera.

Recién cambió la situación, de manera drástica, cuando comenzó a gobernar Jacques Chirac en 1997, hasta el 2005.

A sus 56 años y con dos hijos de su compañera Gallastegi, Txapote, jefe militar de ETA entre 1996 y 2001 sigue cumpliendo pena acumulada de 30 años por los delitos de asesinatos, atentados, detención ilegal, depósito de armas, falsificación documental, estragos, incendios, robo y daños.

En agosto del próximo año cumplirá las tres cuartas partes de la condena y, según fuentes jurídicas consultadas por EFE, la fecha en la que tendría satisfecha su pena será en febrero de 2031, si bien tiene una causa aún pendiente por el asesinato en 1998 del concejal del PP en Rentería Manuel Zamarreño.

*Homenaje en 2017.

Otro artículo de interés: Jefe terrorista de ETA será extraditado de Francia a España

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