Además de Hong Kong, Taiwán, inflación y caída de industria son cargas ocultas del comunismo chino

INTERNACIONAL

48857049773_8d6eaaef09_c
Protestas en Hong Kong / Foto: Studio Incendo

Lectura: 3 minutos

Hong Kong no detiene el espíritu prodemocrático y rebelde frente al gobierno comunista de Beijing, con expresiones cada vez más audaces en las calles desafiando a una policía que responde a la política china.

La ciudad, de 7,5 millones de habitantes, es altamente dependiente de la red de trenes subterráneos, uno de los más eficaces del mundo, que transporta a cuatro millones de personas al día.

Las principales cadenas de supermercados y centros comerciales decidieron cerrar este domingo, debido a las manifestaciones permanentes encabezadas particularmente por jóvenes que la policía no duda en reprimir violentamente.

Hong Kong atraviesa desde el comienzo del verano (boreal) una crisis política cada vez más violenta desde la cesión a China por parte de Londres, con manifestaciones casi diarias para denunciar la pérdida de libertades y como la creciente influencia de la dictadura comunista china en los asuntos de esa región semiautónoma, y exigir reformas democráticas.

Pero también los indicadores económicos están maltratando el bienestar de la dirigencia comunista china. «La inflación, el incremento del costo de los alimentos, ha sido un factor que históricamente ha contribuido a la inestabilidad social en China», asegura la consultora Economy.

La caída de la economía china se produce cuando Pekín se enfrenta a un desafío político inédito desde las protestas de Tiananmén, Hong Kong.

El 1 de octubre, mientras la plana mayor del gobierno ─y, por ende, del Partido Comunista─ celebraba su histórico desfile militar en la capital, en Hong Kong los ánimos no eran precisamente de fiesta: allí las celebraciones fueron empañadas por protestas a favor de la democracia y por una violencia sin precedentes en la región desde el traspaso a manos chinas en 1997.

«China está enfrentando cada vez más vientos en contra en múltiples ámbitos», destaca Jean-Pierre Cabestan, veterano analista de la política china y profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Baptista de Hong Kong.

Cabestan no cree que las demandas de los manifestantes hongkoneses tengan respuestas institucionales, pero la inestabilidad social que parece no frenar ya ha provocado cambios políticos en otra zona del país, Taiwán.

La isla celebra elecciones presidenciales en enero y lo ocurrido en la vecina Hong Kong está aumentando las opciones del partido de tendencia independentista, de la actual presidenta Tsai Ing-wen.

«Pekín no tiene realmente un buen plan o estrategia hacia Taiwán, saben que no van a reunificar el territorio por la fuerza en este momento. Pero creo que, a largo plazo, es algo que Xi Jinping quiere conseguir», explica McArver, de Trivium China.

El régimen chino considera a Taiwán una provincia rebelde que algún día volverá bajo control del continente… por la fuerza, si es necesario, según se ha advertido en diversas ocasiones. La reunificación, de hecho, es parte central del «sueño de rejuvenecimiento nacional» del presidente.

«Creo que la protesta en Hong Kong y todo lo que está ocurriendo allí impulsará la victoria de Tsai en Taiwán», augura McArver.

«Y si eso pasa, habrá que añadir un peso más al saco de desafíos que Xi deberá afrontar».

Artículo relacionado: Gobernadora de Hong Kong amenaza con ley de emergencia a opositores prodemocracia
Artículo relacionado: Presión de China sobre islas de Taiwán y Salomón para evitar rebeldías políticas

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s